En esta tercera entrega de Con tres heridas, la poesía y el arte impreso se combinan para crear lo que Antonio Damián, creador de la obra gráfica, denomina "espacios emocionales", en un proceso creativo que ha constituido un diálogo entre artista visual y poeta, un proceso de ida y vuelta.
Avanzando hacia lo orgánico en el poema “Gaza” a través de la imagen de los árboles caídos, de sus ramas y raíces. En este mismo poema, el estrato de lo orgánico se engarza con el estrato de lo psíquico cuando la voz poética se conmueve ante la visión de los árboles caídos, reflexiona sobre el empleo de la metáfora y se asusta ante la frivolidad con que el lenguaje nos permite representar y alterar la realidad.»
Los poemas de Elena Feliú nos devuelven a la tierra, a ese componente inorgánico que liberado de las apariencias, supone la última verdad, la materia a la que regresamos. Y en este poema, Gaza, nos encontramos ante una descripción sorda de la matanza de civiles inocentes, de un pueblo que se desangra mientras el mundo mira parloteando sin hacer nada. "No encuentro un tema que enlace mejor con la obra de Miguel Hernández que este grito contra la muerte".
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